¿Es sano ser vegetariano? La verdadera razón por la cual decidir dejar de comer carne

Vegetariano - ¿Sano o peligroso?
¿Es saludable ser vegetariano? La verdad de lo que se esconde detrás

Hace unos días me encontré hablando con una compañera del trabajo. Ella es lo que conocemos como vegetariano, es decir no consume carnes por decisión propia. Y tocamos el tema de las reacciones de la gente con las que lidia día a día. Ella mantiene un menú vegetariano cuidadosamente planificado. Siempre cumple con los valores nutritivos necesarios, manteniendo niveles de grasas saturadas y colesterol bajos. Pero nunca faltan esas “opiniones” de que la alimentación vegetariana está motivada por una necesidad de controlar el peso.

¿Qué implica ser vegetariano?

Se le llama vegetariano a aquel que decide evitar consumir alimentos de carne animal. El nivel en que las personas eluden la comida de origen animal determina una escala de grises. De esta manera, el vegetariano varía ampliamente en sus hábitos alimenticios. Por ejemplo, mientras que los veganos evitan todos los productos animales y consumen solo alimentos derivados de plantas, los vegetarianos ovo-lacto consumen productos lácteos y huevos; finalmente, los “flexitarianos” limitan ciertos tipos de carne, como la carne roja, pescado o aves de corral.

Como los vegetarianos, la frecuencia con la cual los “omnívoros” consumen carne puede variar a lo largo de un continuo, con una creciente proporción de personas que eligen limitar su consumo de carne.

Ser vegetariano siempre existió, ¿cuál es el problema?

La carne se asocia actualmente con valores socio-económicos altos y forma parte fundamental de la dieta de las poblaciones de países más desarrollados. Se cree que es el elemento central de una comida y un componente necesario de una dieta saludable.

La corriente anti-naturalista del último tiempo ha sido respaldada por estudios que muestran que el vegetariano tiene una mayor probabilidad de llevar una alimentación desordenada y restringida que alguien no-vegetariano. Otros sugieren que la presión social por bajar de peso lleva a la gente a eliminar carnes de su dieta. De esta manera, algunos han sugerido que el vegetarianismo proporcionaría un medio socialmente aceptable para controlar el peso corporal.

Esto es una afirmación demasiado exagerada. Los vegetariano forman un grupo muy variado de gente con diferentes hábitos alimenticios. Es más, estudios recientes recomiendan seguir dietas bajas en productos cárnicos o carnes procesadas y más ricas en vegetales, frutas, granos, etc. Además, a menudo se los compara con los omnívoros que comen carne con regularidad.

¿Por qué no comer más carne?

Existen muchas causas por las que las personas eligen no comer carne aunque tengan acceso a ella. Entre las razones para ser vegetariano se incluyen:

  • Convicciones religiosas: muchas personas eligen apegarse a costumbres que prohiben ciertos tipos de carnes de la dieta. Estas restricciones suelen guiarse con fechas específicas en algunas religiones. Ejemplos son el catolicismo romano, el budismo, judaísmo, etc.
  • Asociadas a idiología: muchas de las motivaciones suelen ser por preferencias personales o sensoriales. Incluyen sentimientos de disgusto o repugnancia, creencias sobre cómo se debe tratar a los animales de forma ética. También preocupaciones sobre el efecto de productos procesados en la salud personal o el bienestar planetario.
  • Por problemas de salud: ciertas enfermedades restrigen el consumo de carnes ya sea por problemas de digestión como de asimilación.

Aquellos que pertenecen a una religión o deciden seguir sus propios ideales sobre el consumo de carnes, suelen llevar dietas mucho más restrictivas que aquellas personas que tienen que hacerlo para cuidar su salud o que quieren cuidar el medio ambiente.

¿Bajar de peso y comer menos carne?

Se ha demostrado que la reducción en el consumo de carne, ayudaría a combatir la obesidad al ser factor protector.

En varios estudios realizados en poblaciones religiosas, las costumbres alimenticias de los participantes se nivelaron de acuerdo a la frecuencia con que consumen productos animales. Los resultados mostraron que el índice de masa corporal de los participantes (IMC), es decir el nivel de obesidad, variaron según el grado en que se limitaban con la carne. Los veganos fueron el único grupo que se mostraron más sanos en cuanto a obesidad.

La relación entre la cantidad de carne consumida y el IMC puede ocurrir por varias razones.

  1. Primero, las personas que reducen la carne de su dieta usualmente desarrollan otros hábitos de vida no dietarios que promueven la pérdida de peso y la mejora de la salud.
  2. En segundo lugar, los productos animales tienden a ser altos en grasas saturadas, y su ingesta puede causar aumento de peso.
  3. Finalmente, las personas que consumen menos carne se alimentan con más alimentos a base de vegetales en comparación con aquellos que no reducen la carne.

¿Se vuelven vegetarianos para enmascarar desórdenes alimenticios?

Teniendo en cuenta los efectos que podrían tener sobre la pérdida de peso, los patrones dietarios que involucran poca carne se pueden emplear como una opción socialmente aceptada para bajar de peso.

Una enorme cantidad de estudios han investigado la relación entre ser vegetariano y su relación con la alimentación desordenada. Estos resultados han revelado que aproximadamente una cuarta parte de los que sufren de trastornos de la alimentación (como la anorexia nerviosa y bulimia nerviosa) se identifican como vegetarianos actual o anteriormente.

Es importante aclarar que también existe riesgo para los vegetarianos de caer en trastornos alimentarios. Se demostró que casi la mitad de los vegetarianos se encuentran en riesgo de sufrir algún tipo trastorno alimenticio.

Los parámetros evaluados en vegetarianos y no vegetarianos incluyen variables sobre el control de peso y la dieta. Al final del día hay resultados que muestran conexión entre los vegetarianos y el control del peso. Pero también están aquellos que no llegan a ninguna conclusión o muestran todo lo contrario.

Hay una serie de limitaciones que han plagado a la investigación en éste área. Primero, los hallazgos inconsistentes pueden ser el resultado de la variación en la composición de muestras de vegetarianos. Gran parte de las investigaciones publicadas hasta la fecha no han diferenciado subgrupos de vegetarianos. Segundo, el otro problema es que no tienen en cuenta a omnívoros o a sus hábitos de consumo de carnes.

Vive, y deja “comer carne”

Todavía no se termina de llegar a una conclusión. Queda por ver si los vegetarianos y aquellos que se encuentran en las zonas grises son más propensos a participar en la alimentación inadecuada que aquellos que participan en más formas extremas de restricción de la carne, para todas las edades y géneros.

Los estudios futuros necesitan cambiar de enfoque y tener en cuenta la gran variabilidad de los grupos que estudian.

Muchos factores pueden hacer que uno esté más expuesto o no a caer en malos hábitos:

  • Personalidad
  • Motivaciones para ser vegetariano
  • Hábitos y estilo de vida
  • Proyección de duración
  • Estado de ánimo
  • Reemplazo de nutrientes
  • Conocimiento en nutrición

Y recuerde, ante cualquier duda consulte a su médico de confianza.

No deje nunca de instruirse, que el conocimiento es la mejor herramienta que tiene para mantener una vida saludable.

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